Última semana del mes
Irritable, agotada y con la piel en guerra: lo que descubrí después de 7 años anotando mi ciclo.
HEALTHCARE
-M
10/26/20261 min read


Durante años ignoré un patrón que ahora me molesta mucho
Hace unos 7 años empecé a anotar mi ciclo, casi sin pensar. Hoy tengo años de registros y un patrón que ya no puedo ignorar: la última parte del mes, mi fase lútea, es la más difícil.
Me enojo por cosas pequeñas: comentarios, el tono de voz con el que me hablan, que me presionen para un plan, que me lo cambien, y un sinfín de cosas más. Estoy agotada aunque haya dormido. Y como si eso fuera poco, mi piel decide llenarse de brotes dolorosos justo cuando menos los quiero.
Durante mucho tiempo me exigí igual que siempre y me culpé cuando no podía. Lo que cambió todo fue entender que mi cuerpo no es el mismo todos los días del mes, y que no tiene por qué serlo.
Lo que estoy aprendiendo
Cuando empieza mi periodo: bajo el ritmo. Caminatas, yoga, más descanso. Tomo mucho té y hago todo con más calma (o lo intento). Sobre qué comer o tomar para sentirme mejor, todavía lo estoy investigando.
En la fase folicular y la ovulación: me siento con energía y aprovecho para empezar cosas nuevas: manualidades, planes, un poco más de ejercicio.
En la fase lútea: aquí estoy cambiando más cosas. Entreno más suave (movilidad, caminatas más largas con mis perritos), cuido el sueño y no dejo pasar muchas horas sin comer. Y algo que me ayuda muchísimo: le aviso a mi pareja y a las personas cercanas que estoy en esos días, que me siento irritable y que probablemente no pueda estar tan activa como siempre. Decirlo antes evita muchos malentendidos.
Esto no lo resuelve todo, y todavía estoy probando. Pero ya no me peleo con mi cuerpo, y eso solo ya es un cambio enorme.
Si te pasa algo parecido, anota tu ciclo unos meses. Puede que te sorprenda lo que descubras.
Seguimos por aquí,
M 💛


